CFA Society Spain

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 Sergio Álvarez, CFA

Sergio Álvarez Camiña, CFA fue nombrado a principios de este año Director General de Seguros y de Fondos de Pensiones (DGSFP de ahora en adelante), uno de los tres organismos supervisores financieros claves en España. Él ha asumido este cargo en un momento crucial para la Dirección General, pues va a transformarse en un organismo independiente, como ya lo son los otros dos supervisores financieros, la Comisión Nacional del Mercado de Valores y el Banco de España.


Sergio Álvarez es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales. Tras su licenciatura opositó al Cuerpo Superior de Inspectores de Finanzas del Estado, y desde entonces ha estado vinculado al mundo del seguro en la Administración Pública.


 

Enrique Marazuela: Sergio, muchas gracias por acceder a esta entrevista en nombre de CFA Spain y en el mío propio. Es la primera entrevista que vamos a publicar en Who is who de un charterholder que tiene la máxima responsabilidad en un órgano de supervisión de la Administración Pública. Como has visto en anteriores entrevistas tratamos de seguir la vida profesional del entrevistado y le pedimos que comparta con nosotros sus áreas de competencia, pero también incidimos en aspectos más íntimos.


Empecemos por tu vida profesional. Apruebas la oposición de Inspector de Finanzas del Estado, una oposición donde tenías la opción de, para entendernos entre nosotros, o bien ser Inspector de Hacienda o bien Inspector de Seguros. Tú optaste por esta última. ¿Qué es lo que explica esta decisión?


 

Sergio Álvarez: En aquella época el Cuerpo de Inspectores de Finanzas del Estado agrupaba a Inspectores de Hacienda, Inspectores de Seguros e Interventores-Auditores del Estado. La elección por la Inspección de Seguros tuvo mucho que ver con que era la especialidad más cercana a las cuestiones financieras que, tanto entonces como ahora, me interesan especialmente. Me atraía un sector, entonces bastante desconocido para mí, en el que veía posibilidades de aplicar y adquirir conocimientos multidisciplinares, financieros, jurídicos y actuariales y que tenía una gran expectativa de desarrollo.​


 

EM: Has permanecido toda tu carrera en la Administración y en el entorno de la DGSFP. ¿Nos podrías describir, por favor, las características más importantes de la actividad de seguros?


 

SA: Sí, prácticamente, salvo un periodo inicial, mi vida profesional se ha desarrollado en la Administración y, la mayor parte de ella, ha estado vinculada a los seguros, a su regulación y supervisión.

El mundo de los seguros suele ser para la mayoría, incluso para los financieros, un gran desconocido. Pero es muy interesante. Permite la gestión colectiva de riesgos que sería muy difícil tratar de forma individual. Da cobertura a las empresas y a las familias y es un gran inversor institucional con una visión a largo plazo. Y, además, si se analiza con detalle, todo en la vida tiene una componente asegurable.

Una característica del sector asegurador es la solidez de su negocio, mucho menos apalancado que el bancario. Esa solidez se ha puesto de manifiesto durante la reciente crisis, sin que se hayan producido graves problemas en esta industria.

Por mi parte, a lo largo de estos años, he tenido la oportunidad de ser testigo de un cambio extraordinario en el sector asegurador español, en su estructura, en su negocio, en la profesionalización y capacidad de sus directivos y en su internacionalización.


 

EM: Lo sé por experiencia, ya que durante mi vida profesional he estado en el Departamento de Inversiones de varias compañías de seguros y te confieso que me ha parecido muy atractivo. ¿Puedes describirnos las normas de las aseguradoras respecto a las inversiones y la lógica sobre la que se sustentan?


 

SA: El negocio asegurador tiene un elemento esencial que es el cobro de la prima de seguro por anticipado. Desde que se percibe la prima hasta que se genera el siniestro los fondos ingresados por las aseguradoras tienen que estar adecuadamente invertidos y generar una rentabilidad que es una parte importante del resultado, adicionalmente al resultado operativo. Tradicionalmente el tipo de activos admisibles en que podían invertir las aseguradoras estaba tasado mediante una lista de inversiones que pretendían garantizar los criterios de rentabilidad, seguridad, liquidez, dispersión, diversificación y congruencia monetaria. En la actualidad, dentro del marco regulatorio europeo de seguros conocido como Solvencia II, existe libertad de elección de las inversiones bajo el principio de prudencia. A estos efectos se debe invertir sólo en activos e instrumentos cuyos riesgos se puedan determinar, medir, vigilar, gestionar y controlar debidamente; pero las decisiones de inversión tienen consecuencias directas sobre los requerimientos de capital, de forma que a mayor riesgo, más exigencia de capital, tal como sucede con otras entidades financieras.

Es muy importante que la naturaleza y características de las inversiones estén alineadas con los compromisos que asumen las aseguradoras con sus clientes. En este sentido las técnicas de ALM, de gestión activos-pasivos son esenciales. En el caso del seguro de vida a largo plazo, mediante rentas, las aseguradoras españolas han atendido sus compromisos con técnicas de matching que han garantizado altos niveles de seguridad y rentabilidad.​


 

EM: La competencia de la DGSFP no se limita a las aseguradoras, sino también a los fondos de pensiones. ¿Cuál es el futuro de los fondos de pensiones en España? Y respecto a su política de inversiones, ¿crees que debe ser distinta de la de los fondos de inversión?


 

SA: Hablar sobre el futuro de los fondos de pensiones es muy oportuno cuando se cumple el treinta aniversario de la vigente Ley de Planes y Fondos de Pensiones, y cabe preguntarse cuál ha sido el resultado de esta experiencia. El patrimonio gestionado por los fondos supera los 100.000 millones de euros pero debería tener mucho potencial adicional de crecimiento.

Habría que incluir en esta valoración no sólo a los fondos de pensiones en sentido estricto sino a otros instrumentos de previsión complementaria como los seguros colectivos o las mutualidades de previsión social.

Una peculiaridad del mercado español es que desde 1998 los compromisos de las empresas con sus trabajadores están exteriorizados. Esto es muy importante, porque supone que las obligaciones por pensiones de las empresas con sus trabajadores no están en el pasivo del balance de las empresas, sino fuera y gestionadas profesionalmente.

En cuanto a la política de inversiones, hay que tener en cuenta que en el caso de los fondos de pensiones estamos tratando de ahorro finalista, de un ahorro para la jubilación y esto debe condicionar la política de inversiones de los fondos de pensiones, que debe tener en cuenta las circunstancias específicas de los partícipes en términos de fase de su ciclo vital, aversión al riesgo, patrimonio adicional, etc.

Aunque resulte algo forzada, la diferencia entre los fondos de inversión y los fondos de pensiones, respondería a la diferencia entre los conceptos de inversión y de ahorro. En lo que no debería haber diferencia es en buscar siempre la gestión más eficiente en beneficio del inversor o del partícipe.


 

EM: Se está hablando mucho del mundo de las pensiones, no solo las públicas sino también las privadas. Las pensiones públicas son competencia de otros ámbitos de la Administración Pública, pero las privadas entran de lleno en las de tu Dirección General. ¿Cuál es la postura que tenéis y cuáles son las actividades que vais a seguir en un futuro?


 

SA: Uno de los objetivos clave para la DGSFP es el fomento del ahorro en previsión social complementaria. En este sentido, se han dado ya pasos para la mejora de la transparencia de los productos, en la información suministrada en la comercialización; en la reducción de las comisiones máximas de gestión y depósito, y se ha previsto legalmente la posibilidad de liquidez anticipada a los diez años, entre otras.

Pero todavía queda camino por recorrer y se debe seguir avanzando en la competencia y la eficiencia de los sistemas de previsión, que redunde en una mejora del atractivo de estos productos en términos de flexibilidad y rentabilidad efectiva.


 

EM: Justo antes de ser nombrado Director General de Seguros y Fondos de Pensiones fuiste Director General del Consorcio de Compensación de Seguros, una figura no común en otras geografías y tremendamente atractiva desde el punto de vista intelectual. ¿Podrías, por favor, describirnos el Consorcio, como comúnmente se le designa entre las aseguradoras?


 

SA: Como muy bien dices, es una institución singular. El Consorcio es una empresa pública de seguros cuya finalidad central es la gestión del seguro de riesgos extraordinarios, que abarca el riesgo catastrófico y el riesgo de terrorismo. Además, es el reasegurador de los seguros agrarios y tiene ciertas funciones en relación con el seguro de automóviles.

Adicionalmente, tiene encomendada la condición de liquidador de entidades aseguradoras; en relación con este último aspecto es una especie de organismo de resolución para las aseguradoras, que ha permitido que los problemas que puedan presentar algunas entidades, cuando no pueden ser solucionados por el mercado, se resuelvan de una manera muy favorable para los asegurados y sin coste para la Hacienda Pública.

Para atender sus funciones, especialmente la de riesgos extraordinarios, el Consorcio gestiona un patrimonio que se ha ido constituyendo a lo largo del tiempo con los recargos que se perciben. En la actualidad gestiona más de 11.000 millones de euros en inversiones afectas a las reservas de estabilización de riesgos extraordinarios, de seguros agrarios y del fondo para la liquidación de entidades.


 

EM: Sergio, no tenemos tantos charterholders entre los organismos supervisores, así que nos interesa mucho conocer qué es lo que te motivó a asumir un reto tan importante como obtener el charter. ¿Te ha aportado conocimientos útiles en tu ámbito de actuación? ¿Crees que es útil entre los miembros de los organismos supervisores?


 

SA: Sin duda alguna ha sido una fuente de conocimientos prácticos que me ha servido en mi actividad como supervisor y como gestor en el Consorcio.

Mi relación con CFA es algo curiosa. Como en todos los ámbitos, también en el de la Administración hay una necesidad permanente de seguir formándose. Entre mis colegas, una buena parte optaba por completar su formación estudiando la carrera de Ciencias Actuariales, que tiene mucho que ver con la actividad de un inspector de Seguros. Yo tuve la suerte de conocer a algunos compañeros que se inclinaron por obtener la certificación CFA, después de que un antecesor tuyo tuviese la iniciativa de visitar a los supervisores financieros y dar a conocer la acreditación. Nos lo planteamos, vimos lo mucho que podía aportarnos en aquel momento y de cara al futuro, y nos animamos a prepararlo. Me pareció que era una buena oportunidad de obtener una gran formación financiera, con una visión internacional y que me permitía, además, saber como supervisor qué es lo que tienen en la cabeza algunos de los mejores analistas y gestores financieros.

Es un programa exigente, parecido en algunas cosas y distinto en otras a una oposición, quizá sin la tensión de un examen oral, pero con un rigor muy elevado. Los charterholders pueden estar convencidos de haber obtenido un reconocimiento con un alto nivel de exigencia y el CFA Institute que sus miembros han hecho un gran esfuerzo de formación.


 

EM: Llegamos a tu puesto actual de Director General. ¿Nos puedes describir las líneas generales de actuación de la DGSFP? ¿Cuáles son los retos y las próximos proyectos de este organismo? ¿Cuáles son las ventajas de constituirse en una agencia independiente?


 

SA: La DGSFP tiene como finalidad última la protección de los asegurados y la estabilidad del mercado asegurador. Para ello tiene encomendadas labores de regulación, ordenación y supervisión del mercado asegurador y de planes y fondos de pensiones. Con más de un siglo de existencia, la DGSFP es el supervisor financiero más antiguo de España. El Banco de España es una institución todavía más antigua pero sus funciones supervisoras son posteriores; por su parte la CNMV es una institución más joven.

Precisamente su carácter veterano hace que la DGSFP sea muy particular entre los supervisores financieros europeos. Es simultáneamente regulador y supervisor; y como supervisor lo es tanto de carácter prudencial como de conductas de mercado.

Por lo que se refiere a las líneas estratégicas en materia de supervisión, se ha iniciado un proceso de profunda transformación en la forma de supervisar, acorde con Solvencia II. Otros retos importantes son los que derivan de afrontar las consecuencias de un entorno duradero de bajos tipos de interés, el impulso de la previsión complementaria, el impacto de la innovación tecnológica y la transformación digital, que afectará a la estrategia operativa y comercial de las entidades aseguradoras.

En materia de regulación, actualmente está en tramitación la futura Ley de distribución de seguros y reaseguros privados, que supone la reforma normativa de la infraestructura comercial del mercado de seguros.

Pero probablemente el proyecto más importante que se deberá afrontar es el de la creación de una Autoridad Independiente de Seguros y Fondos de Pensiones y una nueva Autoridad Independiente de Protección de los Usuarios de Servicios Financieros y de los Inversores Financieros.

El proyecto de creación de una Autoridad Independiente de Supervisión de Seguros y Fondos de Pensiones trata de dar al supervisor una estructura institucional más flexible y más adecuada a las necesidades actuales de los mercados a supervisar. Además, separará la función de supervisión de la regulación; esta última se mantendrá en el Ministerio de Economía.


 

EM: Actualmente vivimos una época de modificaciones importantes en la propia regulación del mundo del seguro. En particular, en 2016 entró en vigor la normativa de Solvencia II a nivel europeo, equivalente a las normas de Basilea en la banca y que ha supuesto un cambio de paradigma regulatorio para el sector asegurador. ¿Cómo ha afectado a las aseguradoras españolas la adaptación a Solvencia II?


 

SA: Solvencia II es efectivamente un cambio de paradigma regulatorio en el que se ha pasado de unos requerimientos de capital en función de la actividad (primas y siniestros) a un sistema de cálculo del capital regulatorio basado en los riesgos asumidos y con un enfoque prospectivo en la supervisión. Además, de los requerimientos de capital hay un incremento importante de obligaciones de información tanto al supervisor como al mercado. Ahora bien, tanto los nuevos requerimientos de capital como las obligaciones de información pueden considerarse de alguna manera como una evolución natural de lo que ya había. Lo verdaderamente novedoso es toda la articulación de las obligaciones en materia de sistema de gobierno de las entidades, que constituye un cambio muy sustancial, desde el convencimiento de que los fallos en el gobierno de las entidades al final se transforman en fallos de solvencia.

El proceso de adaptación ha sido satisfactorio porque las entidades aseguradoras españolas se han preparado con suficiente antelación. Pasado ya un año y medio podemos evaluar el éxito del proceso: los resultados de solvencia del conjunto de la industria superan en más del doble el nivel de capital obligatorio requerido y se avanza en la integración efectiva de los sistemas de gestión y control de riesgos en todos los ámbitos de su actividad más allá del cumplimiento meramente formal de requisitos.​


 

EM: Sergio, si hay un área donde los conocimientos del charter de CFA no son amplios es en el ámbito de seguros. Sé que te lo pongo difícil porque después de haber trabajado una década en el campo de seguros tendría muchas dificultades en responder a la pregunta que te voy a formular. ¿Qué lecturas recomiendas a nuestros charterholders para que se familiaricen con el mundo de seguros y con sus inversiones? Yo, y no es por hacerte un cumplido, recomiendo desde luego el reglamento y la orden ministerial que lo desarrolla en el ámbito de inversiones.


 

SA: Los seguros tienen un papel importante en la actividad económica. Cuando hablamos de seguros, no debemos pensar sólo en lo que son contratos de seguro en sentido estricto, sino que el seguro es mucho más. De hecho, ¿no son seguros las opciones y otros instrumentos financieros de cobertura?.

En cuanto a las lecturas, además de la regulación, los informes de la DGSFP y del supervisor europeo de seguros (EIOPA) tienen una gran cantidad de información. También creo que lo que aportan los trabajos de entidades dedicadas a la investigación en seguros como ICEA en España o la Geneva Association a nivel global, así como los de las muchas aseguradoras y reaseguradoras, son muy interesantes. Hay una agencia calificadora específica de seguros, AMBest con información muy útil.

La literatura académica ha dedicado mucha más atención al análisis técnico-actuarial que al seguro como institución. Pero hay grandes excepciones, el economista Robert Schilller habla mucho de seguros en sus libros y están disponibles en internet sus clases de finanzas y la que le dedica a los seguros es realmente magnífica.

Para conocer algo más los seguros desde la perspectiva de las finanzas es muy conveniente la lectura de alguna biografía de Warren Buffet, como la de Robert Hagstrom, en la que se puede conocer los detalles de cómo el núcleo central del imperio inversor de Buffet está constituido por compañías aseguradoras y cómo los flujos de caja periódicos que aportaban estas entidades contribuyeron, junto con el apalancamiento y una capacidad genial de selección de inversiones, al éxito de su negocio inversor.

Un pequeño libro, muy ilustrativo de lo que no se debe hacer en materia de inversiones en una compañía aseguradora es “When insurers go bust” de Plantin y Rochet.​


 

EM: ¿Qué lecturas, podcasts, canales de youtube, etc. profesionales nos recomiendas? No hace falta que te limites al tema de seguros, sino en toda la amplitud de las finanzas.


 

SA: Lo difícil aquí es centrarse sólo en algunos. Para cualquier CFA que se precie hay obras clásicas de obligada lectura como las de Graham, Fisher o Buffett. “Un paseo aleatorio por Wall Street”, de Malkiel, me parece una cura de humildad para los analistas.

Against the Gods”, de Peter Bernstein, es una obra imprescindible para comprender la historia de la gestión del riesgo y tiene muchas referencias a los seguros. Más allá de lo que se puede gestionar, y para comprender mejor el papel de lo imprevisible y de la suerte, los libros de Nassim Taleb son extraordinarios. También son muchos los libros sobre las causas de la crisis que hemos vivido, incluido “Too big too fail” del periodista Andrew Ross Sorkin, donde, entre otras cosas, se describe la caída de la aseguradora AIG, producida por su actividades fuera de su negocio asegurador tradicional y que produjo el mayor rescate financiero de una entidad.

Por citar textos en español, me parecen muy recomendables los blogs “Nada es gratis” y el de Manuel Conthe en Expansión, con su incansable explicación de paradojas económicas y de comportamiento.

A los que les guste algo más radical, hay un libro, algo marginal, “Practical Speculation” de Niederhoffer, y el blog “Gloom, Boom, Doom” de Marc Faber, con una visión bastante descarnada de las finanzas.


 

EM: ¿Cuáles son tus aficiones favoritas? ¿Y las lecturas profesionales que más te divierten?


 

SA: La lectura y el cine ocupan buena parte de mi tiempo libre. Correr, que es la preparación para todos los deportes, es una buena alternativa para mantenerse en forma y rebajar el stress y, hoy en día, una gran actividad social por la enorme cantidad de runners que hay por todas partes.

Siempre he valorado mucho a quien usa el sentido del humor sea en la literatura, en el cine o en la vida. Por eso, un libro que he regalado mucho por su capacidad explicativa de la crisis financiera, por su sencillez y precisamente por su sentido del humor, sin perder el rigor, es “I.O.U. Por qué todo el mundo debe a todo el mundo y nadie puede pagar” de John Lanchaster. Muy bueno para unas vacaciones.


 

EM: Hemos tratado de cubrir un amplio campo, pero no sé si querrías añadir algo más.


 

SA: Dos cosas. Primero, quería destacar el gran respeto que me merece CFA Institute y todos sus miembros. CFA tiene un elemento distintivo en términos de exigencia profesional, de situar en primer plano la necesidad de la ética en la conducta y un carácter global.

En segundo lugar, quiero decir que todas las organizaciones son en realidad el trabajo de las personas que hay detrás de ellas. Por eso me parece necesario agradeceros a todos los que impulsáis CFA Spain, dedicando vuestro tiempo y esfuerzo a fomentar y promover esta asociación, sus valores y su conocimiento.

Muchas gracias Sergio por dedicarnos esta atención que permitirá a nuestros asociados conocer más de cerca la administración pública, el mundo de los seguros y de los fondos de pensiones, además de acercarse a un charterholder con un puesto tan relevante como el tuyo actual. ​

Sergio Alvarez